El presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidió hoy a los jóvenes superar la "cultura de la indiferencia" e instó a todos sus seguidores a no caer en la "satanización" de la política como el mundo de lo deshonesto.

“La patria debe ser dirigida por hombres políticos, no por gerentes. A no caer en la trampa de la satanización de la política como el mundo de lo sucio, de lo deshonesto. Se puede, se debe, es imprescindible, hacer política éticamente”, dijo Correa en un festival de despedida con la ciudadanía realizado en Guayaquil.

En la cita señaló: “Despreciar lo político nos inmoviliza y nos hace víctimas de los poderes fácticos, sin ninguna legitimidad democrática, que tanto daño nos han hecho”.
“Jóvenes queridos, involúcrense. Superemos la cultura de la indiferencia, como dice el papa (Francisco). Pongamos el corazón en las cosas, incluso a riesgo de equivocarnos. La peor derrota es jamás haber creído en algo”, apuntó el gobernante.
Correa comentó que con el evento, en el que se presentaron varios cantantes, se celebró un primer ciclo del proyecto político llamado Revolución Ciudadana, que adelanta el movimiento oficialista Alianza País (AP).
Dicho proyecto -precisó- va a continuar de la mano de su correligionario Lenín Moreno, quien asumirá, el próximo miércoles, el mando junto a quien fuera su compañero de fórmula en los comicios, Jorge Glas, actual vicepresidente de Ecuador.
Correa dijo que termina su Gobierno, que comenzó en 2007, como empezó: con alegría, cantos, esperanza.
“Fuimos queridos, fuimos odiados, pero Ecuador nunca más será ignorado”, subrayó al indicar que le tocó vivir un tiempo histórico en América Latina: “no una época de cambio, sino un verdadero cambio de época”.
Correa, que durante la celebración cantó y vivió momentos emotivos -como cuando unos niños entonaron una de las canciones emblema de su proyecto político- aseguró que entregará la próxima semana a Moreno un país distinto al que recibió.
Destacó que tras 21 años, el país volverá a presenciar el próximo 24 de mayo, la transmisión de mando de un presidente electo en las urnas a su sucesor, elegido en comicios.
Ello porque la década anterior a su primera administración en 2007, Ecuador atravesó por una década de inestabilidad política en la que hubo siete presidentes.
En el festival artístico de despedida a Correa, estuvo también el presidente electo, Lenín Moreno, quien, al igual que el gobernante saliente, cantó desde el público, con micrófono en mano.
El gentío, que cantó y bailó durante varias horas en el festival realizado en la llamada Concha Acústica, portaba carteles con la fotografía de Correa con la banda presidencial, así como banderas de AP y de Ecuador.
En el mismo sitio realizó durante la mañana su último informe semanal de labores, el número 523 desde que inició su mandato. EFE
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