La mexicana Yuya mantuvo una charla con la prensa guayaquileña.

Mariand Castrejón Castañeda, más conocida como Yuya, es una de las ‘youtubers’ más conocidas de México y del  mundo con más de 21 millones de seguidores en su plataforma.

Ella viajó esta semana hasta la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, donde en una charla con medios de comunicación, explicó que su éxito se debe a un trabajo constante pero sobre todo porque es ella misma.

Todo empezó en 2009 cuando subió un vídeo para concursar por un set de brochas porque le encantaba maquillarse. A pesar de que no ganó ni este ni otros concursos, se quedó con lo más valioso: miles de seguidores.

“Yo era súper tímida, pero poco a poco he ido agarrando seguridad y me he dado cuenta que tengo que ser tal como soy. No me muestro perfecta ni lo pretendo ser porque claramente no lo soy. Mi consejo es que sean como son, que experimenten. Para mí es terapéutico hacer vídeos porque aprendo, porque creo y me divierto. Si realmente lo quieren hacer que se quiten los miedos y se atrevan a hacerlo”, dijo la mexicana.

Considera que su éxito se debe al amor y la pasión que le pone a su trabajo y a cada uno de los proyectos en los que se involucra. Ahora que es muy famosa cientos de marcas quieren trabajar con ella.

“Todos los días me entrego 100% a cada proyecto al que me uno, hago lo que me gusta, lo que me apasiona. Yo creo que la clave es que soy súper apasionada y perfeccionista”, señaló.

yuya

Si no hubiera sido youtuber, Yuya de seguro estaría en algún teatro porque le  encanta bailar y cantar. De hecho, al mismo tiempo que iba creando su  canal de YouTube, también iba a clases de ballet y de actuación.

Nunca pensó que iba a ser tan famosa y que la gente se iba a identificar tanto con ella. “Realmente es algo que no me esperaba, algo que todos los días me impresiona y que agradezco porque me permite disfrutar mi vida y ser plena”.

Sobre los comentarios negativos que recibe en redes sociales, dice que hay que tener un equilibrio entre los que decides tomar para que te hagan crecer y los que deberías dejar a un lado porque son tóxicos.

“No puedo creerme todo lo que la gente me diga. Debo aceptarme como soy y no voy a cambiar para gustarles a todos. Todos somos diferentes”, aseguró.

Para ella lo más importante es su credibilidad por eso crea y recomienda únicamente productos que tengan el mismo mensaje y propósito a los que ella apunta, que sean cosas que realmente ella usaría en su vida diaria y que tengan un mensaje positivo además.

“Me parece una responsabilidad por el mensaje que doy pero siempre me gusta impactar de la manera más positiva. Yo tengo mis cosas buenas, y mis cosas malas. Me muestro tal cual soy, no pretendo hacer creer que soy perfecta y creo que eso ha hecho que la gente se identifique conmigo”, finalizó.

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